El número creciente de destilerías artesanales de pequeño lote en Japón está generando una nueva modalidad de turismo: los tours de cata de whisky, gin y otros destilados. Nikkei Asia acaba de publicar su selección de las diez mejores, con Saburomaru Distillery en Toyama a la cabeza por la profundidad de su experiencia para visitantes.

Saburomaru (Toyama): la experiencia número uno para visitantes
Situada en Tonami, a unos 150 km de Kanazawa, Saburomaru Distillery es la destilería japonesa más galardonada como atracción turística en 2026. Ganó el premio Icons of Whisky Visitor Attraction of the Year en los World Whiskies Awards, convirtiéndose en la primera destilería artesanal japonesa en lograrlo, y se llevó también el Tourism Award of the Year en el Tokyo Whisky & Spirits Competition. El elemento que la distingue es ZEMON, el primer alambique de cobre fundido del mundo, fabricado con técnicas de cobre de Takaoka que tienen más de 400 años de historia. Los visitantes pueden extraer whisky directamente de la barrica con una valinch, rellenar sus propias botellas, participar en talleres de fabricación de barricas (el programa Re:COOPERAGE) y acceder a sesiones de blending por invitación. Una visita aquí combina lo sensorial con lo artesanal de una forma que pocas destilerías del mundo pueden igualar. Precisamente por eso, cuando hablamos de la industria artesanal de bebidas en Japón, Saburomaru representa su cara más contemporánea y ambiciosa.
Ki No Bi (Kyoto): el gin japonés que cambió la categoría
Kyoto Distillery, productora del gin Ki No Bi, no ofrece visitas convencionales a su planta de producción, pero opera la House of Ki No Bi, una tienda-bar instalada en una machiya reformada de más de cien años. Los fines de semana organiza seminarios donde los participantes prueban los seis elementos base del espíritu y pueden mezclar su propio gin. Ki No Bi utiliza botanicals de origen local como yuzu, hojas de té Gyokuro y bambú, fermentando sobre una base de sake en lugar del grano habitual. El resultado es un perfil que se aleja del gin londinense clásico sin renunciar a su estructura, algo que ha generado una legión de seguidores entre los consumidores de el auge de los destilados de alta calidad a nivel global.
Nikka Yoichi (Hokkaido): el origen del whisky japonés moderno
La destilería de Yoichi, fundada por Masataka Taketsuru en 1934 tras sus años de formación en Escocia, es un destino obligado para cualquier aficionado al whisky que visite Japón. El complejo incluye un museo, sala de catas con expresiones exclusivas no disponibles fuera del recinto, tienda y restaurante. Las visitas guiadas requieren reserva previa. El entorno de Hokkaido, con su clima frío y húmedo, influyó directamente en el estilo de maduración del whisky de Yoichi: turbado, con carácter de fruta oscura y un cuerpo más robusto que la mayoría de los whiskies japoneses. La hermana Miyagikyo, en Sendai, ofrece un contrapunto más floral y frutal con tours igualmente organizados.
Chichibu (Saitama): el nuevo estándar artesanal
Ichiro Akuto fundó Chichibu Distillery en 2008 en las montañas de Saitama, a menos de dos horas de Tokio, y la convirtió en referencia del nuevo whisky artesanal japonés. Las visitas se organizan directamente con la destilería, sin un sistema de reservas en línea consolidado. El tamaño reducido del equipo y la atención al detalle en cada lote han dado a Chichibu una reputación desproporcionada respecto a su volumen de producción, con expresiones que alcanzan precios de coleccionista en subastas internacionales. Para los visitantes que consigan acceso, la experiencia es íntima y directa, sin la escala turística de las grandes macrobiertos de Suntory o Nikka.
El turismo de destilados como nuevo motor de viaje en Japón
El fenómeno no se limita al whisky. Destilerías de shochu en Kagoshima, productores de awamori en Okinawa y las nuevas destilerías de gin surgidas en Tokio, Osaka y otras ciudades han creado un circuito diversificado que atrae a viajeros con interés específico en bebidas artesanales. Mars Shinshu, en Nagano, y Mars Tsunuki, en Kagoshima, ofrecen tours que incluyen bodegas de maduración en altitud y a nivel del mar respectivamente, con perfiles de whisky notablemente distintos que demuestran cómo el terroir importa también en la destilación. Akkeshi, en el extremo este de Hokkaido, produce el estilo más cercano al Islay escocés que existe en Asia, con una maduración marítima que la distingue de cualquier otro whisky de la región.
Preguntas frecuentes
Cuál es la mejor destilería artesanal de Japón para visitar en 2026?
Según la selección de expertos de Nikkei Asia, Saburomaru Distillery en Tonami (Toyama) encabeza el ranking por su experiencia para visitantes, que incluye extracción de whisky desde barrica, taller de fabricación de barricas y sesiones de blending.
Qué hace especial a Saburomaru Distillery?
Saburomaru cuenta con ZEMON, el primer alambique de cobre fundido del mundo, fabricado con técnicas de cobre de Takaoka de más de 400 años. En 2026 ganó el Icons of Whisky Visitor Attraction of the Year, el primer craft japonés en conseguirlo.
Se puede visitar la destilería de Ki No Bi en Kyoto?
La planta de producción no está abierta al público, pero Kyoto Distillery opera la House of Ki No Bi, una tienda-bar en una machiya reformada donde los fines de semana organiza seminarios de cata y blending.
Qué otras destilerías japonesas ofrecen tours con reserva?
Nikka Yoichi (Hokkaido) y Nikka Miyagikyo (Sendai) ofrecen visitas guiadas con reserva previa, museo y sala de catas. Mars Shinshu (Nagano) y Mars Tsunuki (Kagoshima) también tienen tours organizados para visitantes.
Recomendamos
- Un año de maduración y café de especialidad: la nueva apuesta de Kunstmann
- La cerveza de verano favorita de cinco chefs profesionales
- Guayacán lanza Clandestina: la amber lager que estuvo oculta




